¿Al agua, gato?

¿Al agua, gato?

¿Al agua, gato?

Muchas son las dudas y mitos que existen en torno al tema de los gatos y el agua, ¿pero existe una verdadera razón para que a nuestro felino no le guste el agua?

Primero que nada recordemos que el gato es un animal de orígenes desérticos, ya que la mayoría de sus ancestros provienen del Medio Oriente y algunas partes de Europa, lugares en los que el acceso al agua era muy limitado y casi todo el líquido que necesitaban para sobrevivir lo extraían de sus presas.

A pesar de esto, debemos saber que existen excepciones debido al lugar donde cada felino habita, por ejemplo a los jaguares y a los tigres de bengala les encanta zambullirse, así como a algunas razas domésticas que evolucionaron cerca de lugares acuáticos (angora turco, Maine Coon, gato de bengala, gato del bosque de noruega, Manx y bobtail japonés).

¿ES NECESARIO BAÑAR A NUESTRO  GATO?

Esta es una pregunta muy común y la respuesta es sencilla: NO.

El gato es capaz de mantenerse limpio por sí solo, ya que tiene un tipo de saliva que elimina la grasa y su lengua posee una textura ideal para acicalarse y eliminar la suciedad de su pelaje.

Aunque el baño no es lo más recomendable porque puede resecar la piel del gato, existen circunstancias que lo requieren, como parásitos externos o suciedad excesiva. En esos casos debemos hacer de la experiencia lo más agradable posible y de preferencia acostumbrarlos desde que nuestros gatos son pequeños, usando agua tibia y una tina, evitando mojar la parte de su cabeza, ojos y orejas. También existen otras opciones como espumas de limpieza en seco especiales para gatos, éstas resultan mucho más efectivas y menos traumáticas para ellos y sus dueños.

Por MVZ Tania Gabriela Vargas

 

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